Oscar Iglesias: Rajoy, ¿El buen samurái?

Publicado el 6 de Mayo de 2012

A continuacion podéis leer el artículo que he escrito en Sistema digital:

RAJOY, ¿EL BUEN SAMURÁI?

 La crisis esclaviza a las personas, no las hace más libres. Por tanto, hay que repetir, una y otra vez, a los gobiernos conservadores dos cosas. La primera es que la salida a la crisis nunca vendrá definida en términos puramente económicos. Y la segunda es que solo saldremos de ella cuando el objetivo fundamental sea crear empleo, con el fin de mejorar el bienestar de las personas. El actual presidente del gobierno se presentó a las elecciones generales de noviembre del año pasado proclamándose ante los españoles como la única persona capaz de sacar a España del desastre al que la habían llevado los malvados socialistas, después de ocho años de gobierno.

Todo valía con tal de conseguir la meta de llegar por fin a la Moncloa. Presentar un programa ambiguo para no comprometerse a nada, por supuesto. Así, en el primer párrafo de la carta que firmaba en el programa electoral decía: “El cambio en España ya no puede esperar. Los españoles necesitamos un gobierno serio y responsable en el que poder confiar. Necesitamos respuestas creíbles a problemas reales. Necesitamos combatir el desempleo que hoy sufren cinco millones de españoles”.

Pero, sobre todo, prometer empleo en una sociedad que estaba siendo castigada por casi cinco millones de parados. En su discurso maniqueo y también en el programa electoral se podía escuchar o leer: “El Partido Popular ofrece un proyecto ilusionante en el que la generación de empleo y de oportunidades, la equidad, la movilidad social y el compromiso con el bienestar serán los elementos clave para poder afrontar juntos, y con garantías de éxito, las imprescindibles reformas económicas que España necesita para recuperar la senda de la prosperidad” (pág. 23).

Pero ya sabemos, y sufrimos, lo que está ocurriendo en España una vez que Rajoy ha llegado a la Moncloa. La crisis está siendo utilizada por el PP para recortar derechos y servicios públicos que estaban disfrutando los españoles. Esto es grave, pero más aún la ruptura del consenso constitucional que están llevando a cabo para intentar, con una mayoría electoral coyuntural, imponer un modelo social, económico e ideológico.

El principal problema que tiene en estos momentos la sociedad española es el paro y, desgraciadamente, los Presupuestos Generales del Estado, que el PP ha presentado a las Cortes Generales, se basan en el desarrollo de unas políticas que van a llevar a España a una cifra de más de seis millones de parados a final de año.

La crisis significa ante todo paro, paro y más paro para millones de ciudadanos. ¿Tan difícil es para el Partido Popular entender esto y realizar políticas de crecimiento que sirvan para crear empleo y poder también pagar las deudas?

Parece que sí, porque Mariano Rajoy ha decidido hacer el harakiri a España y los españoles, con estos Presupuestos Generales del Estado (PGE) que van a traer más desempleo, más impuestos y subidas de tasas a las clases medias trabajadoras, y recortes brutales y copagos en derechos básicos como la educación, la sanidad, la dependencia y las políticas sociales.

Eso sí, como el buen samurái, que etimológicamente es la persona que protege a las personas de la alta sociedad, en estos mismos presupuestos no se pone un impuesto a las grandes fortunas, ni un impuesto a las transacciones financieras, ni un impuesto al tabaco y al alcohol de alta graduación, cuya recaudación se destine a financiar la sanidad. Aunque sí aparece una amnistía a los delincuentes fiscales, para que puedan legalizar, pagando sólo el diez por ciento, todo el dinero sucio que tengan, sin ningún tipo de responsabilidad penal.

En esta situación, si España quiere tener una salida, el Presidente del Gobierno debe dejar de servir a las personas de la alta sociedad, a los poderosos como “el buen samurái”, para trabajar por el bien de todos los españoles. Porque la vida económica y social se salvan juntas o no se salvan.

Oscar Iglesias

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Oscar Iglesias, Rajoy contra la mayoría de los españoles

Publicado el 20 de Abril de 2012

A continuación podéis leer el artículo que he escrito en Sistema Digital esta semana:

RAJOY CONTRA LA MAYORÍA DE LOS ESPAÑOLES

 El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, con las políticas de recortes sociales y ajuste fiscal, se ha empeñado en empobrecer a la mayoría de los españoles y a España, mientras una pequeña élite económica cada vez se enriquece más. El desastre está llegando a tal punto que hasta el propio Fondo Monetario Internacional, en su informe ‘Monitor Fiscal’ de abril de este año, reconoce que es preferible, ante la recesión económica que está provocando el ajuste fiscal tan drástico, un ritmo de ajuste gradual aunque continuado.

Para los que no se lo crean, o se lo quieran enviar al Gobierno del PP para ver si rectifica, las palabras textuales que utiliza el FMI son:

• “En el actual contexto recesivo, cabe esperar que el ajuste fiscal tenga un fuerte impacto negativo en la actividad, como ha quedado confirmado por los nuevos trabajos sobre el tamaño de los multiplicadores fiscales durante períodos de debilitamiento de la actividad económica”.

• “Cuando los multiplicadores fiscales tienden a ser altos, el impacto benéfico del ajuste fiscal sobre los coeficientes de endeudamiento y sobre los diferenciales de la deuda puede verse retrasado. Esta es otra razón por la cual, en la medida en que el financiamiento lo permita, un ritmo de ajuste gradual pero continuo parece preferible a un fuerte ajuste en una primera etapa. El ajuste debe ir acompañado de estrategias de comunicación amplias y proactivas que estimulen la confianza y la credibilidad”.

Esto es lo que planteó el PSOE en la campaña electoral y lo que viene repitiendo una y otra vez. Si queremos salir de esta situación es preciso generar crecimiento económico, de otra manera será imposible, tanto el ajuste fiscal como la viabilidad política de cualquier planteamiento del Gobierno del PP. Todo sin mencionar el aprovechamiento de la crisis que está realizando el PP para intentar imponer un modelo social diferente al que se acordó en la Transición en España.

Los ciudadanos se merecen y necesitan un Gobierno que se ocupe de ellos y de sus necesidades, y que les escuche a la hora de plantear cuales deben de ser las cuestiones principales de la agenda política. Y en este sentido, los Gobiernos del PP están haciendo lo contrario que desean los ciudadanos.

Frente a las políticas neoliberales del PP, donde pretende que los gobiernos estén reducidos a la mínima expresión y el Estado deje de tener un papel de primer orden como agente económico y redistribuidor de la riqueza a través de la fiscalidad y la política social. La mayoría de los ciudadanos opinan que el Estado sí debe intervenir en la economía, concretamente un 65,84 por ciento.

Este dato muestra a las claras dos cosas. La primera, una de las grandes anomalías que se producen en los sistemas democráticos actuales: la agenda de los Gobiernos no coincide con los deseos de los ciudadanos a los que gobiernan. La segunda, la agenda del Gobierno de Mariano Rajoy no tiene nada que ver con los deseos de los ciudadanos españoles. Irregularidad que, en el caso actual en España, llega al extremo cuando vemos que las políticas del Gobierno del PP, proclamando que el Estado no debe intervenir en la economía, solo las comparte el 14,21 por ciento de la población.

El PP tiene que rectificar. Si los ciudadanos piensan que el Estado debe intervenir en la economía, esta afirmación tiene que llevar a una reorientación de la agenda, por parte del Gobierno, para encaminar la acción política hacia la consecución de una sociedad más justa y un mayor papel del Estado en la economía con regulación tanto en el ámbito nacional como internacional. Es decir, existe por parte de los ciudadanos un deseo de cambio en las prioridades de sus Gobiernos y para llevar a cabo dicho cambio de rumbo el papel del Estado en la economía es fundamental.

Mariano, pide disculpas, rectifica y escucha a los españoles.

Oscar Iglesias

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Oscar Iglesias, Las consecuencias económicas de Rajoy

Publicado el 20 de Abril de 2012

A continuación podéis leer el artículo que publiqué la semana pasada en Sistema Digital:

LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DEL SR. RAJOY

 La derecha europea en su conjunto (Merkel, Sarkozy, Monti, Cameron, Rajoy…) junto con las élites económicas, pretenden imponer un modelo ideológico, económico y moral, que ya intentaron implantar sus ancestros conservadores en la época de entreguerras y que dio origen a un incremento de las desigualdades descomunal y a la Segunda Guerra Mundial. Sólo la información, la movilización ciudadana y el voto podrán pararles. En 1925, Keynes escribe “Las Consecuencias económicas del Sr. Churchill”, donde denuncia, con la vuelta de Inglaterra al patrón oro, la política errónea del Gobierno inglés pretendiendo bajar salarios reales mediante el ‘modus operandi’ de la restricción del crédito y el desempleo masivo que ocasiona. A que nos suena.

Entre otras cuestiones, afirmaba:
• “El objetivo de la restricción del crédito es quitar a los empleadores los medios financieros para contratar trabajo al nivel existente de precios y salarios. La política puede alcanzar solamente su fin por medio de la intensificación del desempleo sin límites, hasta que los trabajadores estén dispuestos a aceptar la reducción necesaria de los salarios monetarios bajo la presión de los hechos”.
• “La política de intensificación deliberada del desempleo, con el objetivo de forzar reducciones de salarios, está ya parcialmente en acción, y la tragedia de nuestra situación radica en el hecho de que, a partir del punto equivocado que se ha adoptado oficialmente, esta evolución es teóricamente justificable. Ningún sector laboral aceptará fácilmente salarios más bajos simplemente en respuesta a discursos sentimentales. Dependemos, en la reducción de salarios, de la presión del paro y de las huelgas y cierres de fábricas; y para obtener con seguridad este resultado estamos intensificando deliberadamente la desocupación”.
• “Todo el alboroto actual por los salarios más bajos es simplemente una campaña contra el nivel de vida de las clases trabajadoras.”
• “Si esta política puede realizarse será, en cierto sentido, acertada, aunque dejará mucha injusticia detrás de ella, habida cuenta la desigualdad de los cambios que provocará, ganando los grupos más fuertes a expensas de los más débiles.”
• “Implica una gran pérdida de renta social, mientras continúe y dejará una gran injusticia social detrás de sí cuando haya terminado”.
• “La actual política de intensificación deliberada del desempleo, manteniendo un estricto control sobre el crédito, precisamente cuando por otras razones debiera relajarse, hasta forzar los ajustes mediante la utilización del arma de la necesidad económica contra individuos y contra industrias singulares, es una política que el país no permitiría nunca si supiera loque se ha hecho”.

Mariano Rajoy llegó a la presidencia del Gobierno prometiendo que iba a sacar a España de la crisis y a crear empleo. Cien días después se puede decir no sólo que mintió a los españoles, porque está haciendo lo contrario de lo que dijo en campaña electoral, sino que está destruyendo avances y derechos conquistados por los españoles en las últimas décadas.

Como diría su nuevamente derrotado Javier Arenas, Rajoy es “un campeón” a la hora de romper consensos. Tres esenciales en 100 días: ha roto el consenso social con la reforma laboral; el institucional con los ataques sistemáticos a las CCAA hasta el punto de que Esperanza Aguirre dice que hay que devolver al Gobierno central las competencias en educación, sanidad y justicia, olvidando que fue Aznar quien hizo los traspasos en Madrid y de aquella manera, es decir, mal financiados; y otro político con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que rompe el acuerdo con el que se hizo la reforma constitucional en esta materia.

Pero lo más grave es que está destruyendo el consenso social, político y de convivencia que entre todos se construyó en España en la Transición. De manera premeditada, incentivando el miedo y aprovechando la crisis pretende imponer a la sociedad española un modelo ideológico y moral, donde las desigualdades aumentan al mismo ritmo que las ganancias de las élites económicas.

Rajoy, en estos cien días, ha demostrado que antepone los intereses del PP a los de España y los españoles. Rajoy es hoy más presidente del PP que Presidente de España, es decir, Génova dirige España, cuando le dejan desde Berlín.

Se pide a la gente sacrificios, reducción de salarios y de su nivel de vida, para afrontar circunstancias de las que de ningún modo ellos son responsables y ni pueden controlar. Keynes se refería a los mineros, pero hoy lo podemos extrapolar a toda la población. Los ciudadanos se enfrentan a la elección entre indigencia y sumisión, para que los frutos de su sumisión aumenten el beneficio de otras clases. Rajoy ya nos ha vaticinado 630.000 parados más fruto de sus políticas.

Pero no tiene porqué ser así, se puede realizar otra política económica que genere crecimiento, haciendo circular nuevamente el crédito. Lo decimos ahora, pero ya se dijo entonces por Keynes: “Lo que necesitamos hoy para restablecer la prosperidad es una política de crédito fácil: Necesitamos animar a los hombres de negocios a entrar en nuevas empresas, no desanimarlos como estamos haciendo. La deflación no reduce los salarios automáticamente. Los reduce produciendo desocupación. El fin propio del dinero caro es frenar un auge incipiente. ¡Ay de aquellos cuya confianza les lleva a emplearla para agravar una depresión!”.

Óscar Iglesias

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Oscar Iglesias, Por aquí, NO

Publicado el 30 de Marzo de 2012

 

A continuación podéis leer el artículo que publique el miercoles en Sistema Digital:

POR AQUÍ, NO

 Los gobiernos en democracia siempre tienen que estar al servicio de los ciudadanos y prestar especial atención a cuáles son sus necesidades, anhelos y deseos a la hora de gobernar. Por ese motivo, cuando se escucha a distintos miembros del Gobierno y al propio Mariano Rajoy decir que “lo básico es llegar a finales de 2013 con un déficit del tres por ciento”; cuando descartan cualquier recuperación de la inversión pública hasta 2014; y cuando manifiestan que “hay que volver a la política de privatizaciones”, que no es otra cosa que trasferir patrimonio de todos los españoles a unos grupos privados para su beneficio, me pregunto para quién está gobernando el PP y, sobre todo, al dictado de quién.

El reto de España no es sacralizar la lucha contra el déficit, es recuperar el crecimiento ante esta crisis brutal que la sin razón ideológica de Merkel y el servilismo de Rajoy está agudizando, con lo que supone de sufrimiento y angustia para millones de españoles.

Necesitamos que el PP abandone los postulados fracasados que ha generado esta hecatombe económica y gobierne de manera decidida para conseguir un crecimiento económico sostenible. Y que éste, sea con distribución y redistribución, con mayor igualdad y cohesión social para ampliar la calidad de vida de los ciudadanos. Lo contrario conduce a mayor desigualdad y pobreza para amplias capas de la población, y a un escenario de conflictividad social en aumento.

Se están confundiendo las prioridades. La prioridad básica son las personas, protegerlas con servicios públicos de calidad en los momentos de mayor dificultad y ayudarlas a encontrar un trabajo en esta sociedad tan cambiante. No supuestas reformas laborales que el propio Presidente del Gobierno da por amortizadas cuando anuncia que el año que viene habrá 600.000 nuevos parados.

De una vez por todas, hay que poner remedio a una contracción del crédito que está asfixiando a las pequeñas empresas fundamentalmente, que se ven obligadas a despedir primero y a cerrar después, ante la falta de financiación de los bancos que lo único en lo que están es en sanear sus balances.

Y de manera urgente, hay que cambiar nuestro sistema fiscal y hacerlo más progresivo y justo, porque sin ingresos suficientes no habrá dinero para el Estado del Bienestar y, ni para las inversiones públicas necesarias para reactivar la economía.

El PP habla de sacrificios, de apretarse el cinturón, de los presupuestos más austeros de la democracia, como eufemismos para decir a los españoles que los trabajadores son los que van, otra vez, a pagar las consecuencias, mientras las grandes rentas y empresas siguen sin aportar lo que deberían.

A Rajoy hay que recordarle que el déficit se origina tanto por el incremento de los gastos como por la caída de la recaudación. Y antes de seguir con los recortes de derechos y las subidas de impuestos indiscriminadas para los que menos tienen hay otras medidas para conseguir muchos miles de millones de euros con patriotismo fiscal de los que más dinero y poder tienen.

¿Cómo? Muy fácil, tras la caída de los ingresos fiscales en lo que llevamos de año, si de verdad se lucha contra el fraude fiscal y, a la vez, se modifica el impuesto de sociedades para limitar la deducción de gastos financieros y se elimina la libertad de amortización sin requisitos de mantenimiento del empleo, miles de millones de euros ingresarán en las arcas del Estado.

Lo demás es aprovechar la crisis para beneficiar a los poderosos y aumentar las desigualdades. Algo que los ciudadanos no van a apoyar como se ha podido ver con el resultado de las elecciones autonómicas celebradas recientemente, donde los votantes han dicho “por aquí, no”.

Óscar Iglesias

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Oscar Iglesias: De suizos y referéndum

Publicado el 30 de Marzo de 2012

A continuación podeís leer el artículo que he publicado en Sistema Digital:

DE SUIZOS Y REFERÉNDUMS

 Un porcentaje alto de hombres y mujeres que viven en sociedades democráticas ven en el incremento de la participación ciudadana un modo de mejorar la democracia. En un contexto, donde además, seis de cada diez personas manifiestan un nulo interés por las cuestiones políticas. Dentro de esa participación cada vez más demandada, los referéndums son uno de los pocos instrumentos de la democracia participativa que tienen una aplicación concreta y regulada en la mayoría de las democracias avanzadas. Sin embargo, su utilización dista mucho de unas sociedades a otras, como hemos podido comprobar estos días con las noticias que nos llegaban de Suiza.

En Suiza, los referéndums son un elemento esencial de la democracia directa, y cuatro veces al año, se celebran votaciones sobre los temas más dispares. Concretamente, el pasado domingo tuvieron lugar votaciones sobre varias cuestiones.

La primera, y más destacada por los medios de comunicación, fue la iniciativa propuesta por una organización sindical de realizar un referéndum sobre la ampliación de las vacaciones anuales de cuatro semanas a seis. La segunda fue la limitación al 20% de las residencias secundarias en las comunas, algo aplicable a las estaciones de esquí donde hay enormes edificios de apartamentos vacacionales. Y otra, en Zúrich, planteaba a los ciudadanos decidir sobre si habilitar una espacio para prostitutas, abierto de 19.00 a 5.00 de la mañana, y donde las prostitutas y los clientes pudieran moverse libremente, con más seguridad y abandonando del centro de la ciudad.

Más allá de los resultados de las votaciones (en el caso de aumentar las vacaciones dos semanas votaron en contra y en Zúricha favor de dar un espacio para las prostitutas, cuya actividad es legal) el referéndum es un elemento de gran utilidad democrática. Y podemos afirmar que también una de las asignaturas pendientes del normal funcionamiento de la democracia española, que debe utilizarlo más, aunque no lleguemos a los extremos de la tradición suiza.

¿Por qué? Por tres motivos principalmente. El primero es que en sociedades donde los ciudadanos están poco informados sobre las cuestiones políticas, la realización de un referéndum puede ser una oportunidad clave a la hora de difundir las diferentes opciones entre los ciudadanos, que una vez informados pueden decidir libremente.

La segunda, es que con la celebración de un referéndum se consigue un plus de legitimidad al contar con la aprobación expresa y manifestada de los ciudadanos, a través de su voto directo, en decisiones que la comunidad considera transcendentes. En el caso español, el último que se celebró y que tuvo gran impacto, no solo en España sino en toda Europa, fue el realizado con ocasión de la ratificación de la Constitución Europea.

En tercer lugar, porque el referéndum también puede servir para ejercer por parte de la ciudadanía una labor de control al Gobierno elegido democráticamente en cuestiones centrales de la vida política, económica o social de esa comunidad.

En este caso, es importante que en nuestro país se regule de manera más amplia la realización de referéndum en otros ámbitos que no sea el estatal. Me refiero fundamentalmente al autonómico en materias de su competencia y, abriendo de manera decidida la posibilidad de petición popular de los mismos, cumpliendo una serie de requisitos que los haga posibles, tanto en su vertiente consultiva como obligatoria.

Siendo conscientes de la imposibilidad de efectuar referéndum todos los días, en la Comunidad de Madrid sería necesaria la realización de un referéndum vinculante sobre el deseo de Esperanza Aguirre y el PP de privatizar el Canal de Isabel II, es decir, de privatizar el agua de los madrileños cuando es una empresa que en el año 2009 obtuvo unos beneficios de 151 millones de euros. Y más, cuando en las calles de toda la región se ha realizado una consulta popular, organizada por colectivos ciudadanos, donde han participado más de ciento setenta mil personas.

Óscar iglesias

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Oscar Iglesias, Separación Iglesia – Estado

Publicado el 14 de Marzo de 2012

A continuación puedes leer el artículo que he publicado en Sistema Digital:

SEPARACIÓN IGLESIA-ESTADO

 Una de las asignaturas pendientes que tiene la democracia española es normalizar las relaciones con todas las confesiones religiosas en plano de igualdad. El establecimiento de una clara separación entre Iglesia y Estado, es una necesidad urgente, porque así aparece en la Constitución en su artículo 16.3, donde dispone que ninguna confesión tendrá carácter estatal. Y también, porque es una exigencia de una sociedad que pretende ser más democrática. Este debate tiene que ser lo más racional posible y huir de las posiciones dogmáticas que nos encontremos por el camino, porque el objetivo último es tomar, de una vez por todas, las medidas oportunas para hacer efectivos nuestros derechos constitucionales.

Es evidente y cierto que hay que tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantener relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. Pero, ¿qué significa esto en la segunda década del siglo XXI?

La España del año 2012 no tiene nada que ver con la sociedad española de hace varias décadas. En el barómetro del CIS, del mes de febrero de este año, cuando se pregunta a los encuestados que como se definen en materia religiosa: católico/a, creyente de otra religión, no creyente o ateo/a. Un 75% se declara católico; un 13,6% se declara no creyente; un 7,2% se declara ateo; un 2% creyente de otra religión y un 2,1% no contesta. Estos datos pueden dar la sensación de pocos cambios en nuestra sociedad, pero esa posible percepción dista mucho de la realidad.

Cuando se pregunta, en ese mismo barómetro, con qué frecuencia asiste el encuestado a misa u otros oficios religiosos, sin contar las ocasiones relacionadas conceremonias de tipo social, por ejemplo, bodas, comuniones o funerales, los datos muestran que el desapego con el catolicismo en España cada vez es mayor.
Un 60% afirma que casi nunca asiste a misa u otros oficios religiosos. Un 15,1% dice asistir varias veces al año. Un 13,7% casi todos los domingos y festivos. Y un 8,1% alguna vez al mes.

Viendo estos datos, no es de extrañar que la Iglesia Católica, con su Papa Benedicto XVI a la cabeza, haya declarado que España necesita una revangelización, frente a lo que ellos denominan el nacimiento de una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo.

Pero esa actuación de la Iglesia debe realizarse dentro de un marco normativo que no es otro que la Constitución española, donde ninguna confesión tiene carácter estatal y se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.

Y en este punto, desde la más absoluta separación entre la Iglesia y el Estado, habrá que continuar realizando acuerdos de cooperación con todas las confesiones y especialmente con la Iglesia Católica, pero pasando página sobre los acuerdos del Estado español con la Santa Sede de 1976 y 1979, porque simplemente no tienen cabida dentro de nuestro ordenamiento constitucional.

No cabe ya en España la imposición de una moral oficial, dictada desde las catedrales y refrendada desde el Gobierno.

Óscar Iglesias

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Óscar Iglesias, el PP se niega a celebrar dos plenos por la mañana a la semana en la asamblea de Madrid

Publicado el 9 de Marzo de 2012

Ayer pedí en la asamblea de Madrid que se cambiara el reglamento para celebrar dos plenos a la semana y además por la mañana . Nos apoyo IU, UPyD pero el PP con su mayoría tumbó la propuesta.
Ha salido en algunos medios

Plenos hasta la madrugada
El PP vota en contra de una propuesta para acabar con las sesiones “clandestinas” del pleno según la oposición
JOSÉ MARCOS Madrid 8 MAR 2012 – 22:49 CET

La Asamblea de Madrid rechazó con los votos del PP una proposición de ley con la que el diputado socialista Óscar Iglesias planteaba modificar artículo 101 del reglamento del Parlamento regional para acabar con las sesiones interminables del pleno los jueves por la tarde, que habitualmente concluyen pasada la medianoche y buenas veces de madrugada. Para ello el PSM, que contó con el respaldo unánime de IU y UPyd, proponía dividirlo en dos sesiones matutinas en días consecutivos, centradas respectivamente en el control al Gobierno de Esperanza Aguirre y en la presentación, 24 horas después, de las proposiciones y otras iniciativas del Ejecutivo y de la oposición.

Los parlamentos regionales de otras Comunidades ya funcionan de esta manera. Por ejemplo, en Asturias el pleno se reparte entre los jueves por la tarde y los viernes por la mañana, mientras que en Andalucía lo hacen entre la tarde del miércoles y la mañana del jueves. En la Comunidad Valenciana el pleno funciona los miércoles y jueves por la mañana. “Debemos ser ejemplo de transparencia y de información, tenemos que acabar con una Asamblea bunkerizada y con los plenos clandestinos”, expuso Iglesias, al hilo de lo que el secretario general del PSM, Tomás Gómez, ya calificó como el parlamento regional “más insonorizado”. “Este sistema no funciona, de lo que sucede aquí no se enteran los madrileños. Si queremos mejorar el sistema, hay que reconocer las deficiencias: el aislamiento frente a la sociedad y frente a los medios”, recalcó Iglesias.

Los tres partidos de la oposición coincidieron en que la fórmula actual favorece al Ejecutivo de Aguirre y resta trascendencia mediática a las iniciativas y el trabajo de la bancada que no está en el poder. El Consejo de Gobierno se reúne los jueves por la mañana y dan a conocer las decisiones adoptadas alrededor de la una de la tarde. Tres horas después comienzan los plenos de la Asamblea, que se desarrollan los jueves salvo el último de mes. “Esta proposición de ley nos parece de una lógica aplastante, compartimos plenamente los conceptos y si todos votásemos en conciencia saldría mayoritariamente adelante. Estas sesiones deben ser en horarios razonables y posibilitar la asistencia de los ciudadanos, deben contar con un horario de trabajo mucho más racional… Quizá este horario se mantiene porque favorece determinados intereses”, expresó por parte de UPyD su portavoz, Luis de Velasco. “Nos parece más que razonable comenzarlas a las nueve de la mañana, ¿o es que el objetivo es invisibilizar los debates parlamentarios? La apoyamos por coherencia, por conciliación, por los costes que supone en horas extras a pagar al personal de la Asamblea, y porque no puede haber un debate rico que dure tantas horas”, añadió María Espinosa, de Izquierda Unida.

El representante popular, Juan Van-Halen, argumentó los motivos del partido mayoritario para votar en contra. ¿Por qué el señor Joaquín Leguina decidió que los plenos fueran los jueves por la tarde con apoyo del Partido Comunista? Los socialistas, cuando gobernaban, establecieron este horario. ¿Entonces no querían que este parlamento no estuviera cerca de los ciudadanos? No creo que sean tan duros con ustedes mismos… Así que en honor al señor Leguina, que no sabemos si les cae muy bien, vamos a votar en contra”, cargó el político y excorresponsal de guerra. La proposición fue rechazada por 69 de los 121 diputados presentes y respaldada por 52. Y la sesión se levantó a las 22.27. Todavía faltaba hora y media para la medianoche.

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Oscar Iglesias, Hay que hacer dos plenos a la semana en la Asamblea de Madrid

Publicado el 8 de Marzo de 2012

EL PSOE pide que los plenos de la Asamblea de Madrid se dividan en dos. Hoy llevamos esta iniciativa a pleno y tengo el honor de defenderla

Proposición de ley de modificación del artículo 101 del reglamento dela asamblea de Madrid.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Desde la última reforma del Reglamento de la Asamblea de Madrid se han visto aumentados los servicios y actividades desplegados por la administración autonómica y, en consecuencia, el trabajo desplegado por los diputados se ha ido incrementando.

Los diputados y diputadas integrantes de los grupos parlamentarios se han ajustado al ritmo de trabajo que conlleva la asunción de aquellas actividades o al cambio de circunstancias que implica –por ejemplo-, la constitución de nuevos grupos parlamentarios, sin que el Reglamento de la Cámara se haya adaptado con el mismo compás a las nuevas circunstancias.

El excesivo encorsetamiento de la regulación en las sesiones plenarias prevista en el artículo 101, en su apartado 3, de nuestro Reglamento impide alcanzar varios objetivos que, hoy por hoy, resultan irrenunciables si la Cámara regional, como representante de los ciudadanos madrileños, quiere dar trascendencia a la tarea que en ella se desarrolla.

Con esta proposición se pretende que la Asamblea de Madrid alcance los objetivos y aspiraciones de un parlamento del siglo XXI como son el:

•  Potenciar y mejorar el conocimiento del trabajo desarrollado en esta Cámara, obteniendo una mayor repercusión pública de las cuestiones que se tratan en la Asamblea al desdoblar los asuntos y reducir la duración temporal de las sesiones plenarias, tal y como están actualmente configuradas, de manera que podría dedicarse una sesión a la sustanciación de iniciativas de información y de control al Gobierno, diferenciándola de aquellas sesiones del Pleno en las que podrían incluirse las proposiciones y proyectos de ley, las proposiciones no de ley y las mociones consecuencia de interpelación.

•  Posibilitar la asistencia de los ciudadanos y los medios de comunicación a las sesiones plenarias en horario razonable;

•  y, en definitiva, buscar un mayor acercamiento de la política a los ciudadanos, una mejor percepción de la labor que hacen sus representantes políticos.

La proposición de reforma consta de un artículo único y dos disposiciones finales. El artículo único modifica el artículo 101, en su apartado 3, de manera que puedan habilitarse por semana más sesiones ordinarias del Pleno; las dos finales determinan la publicación y la entrada en vigor de esta reforma del Reglamento de la Cámara.

Artículo único.

Modificación del artículo 101 del Reglamento de la Asamblea de Madrid.

Se modifica la redacción dada al apartado 3 del artículo 101 del Reglamento de la Asamblea de Madrid que quedará redactado en los siguientes términos:

“3. Las sesiones ordinarias del Pleno tendrán lugar en día hábil y se celebrarán, por regla general entre el martes y el viernes, ambos inclusive, de cada semana. Una de las sesiones se dedicará a la sustanciación de iniciativas de información y de control de la acción del Gobierno regional mientras que en otra sesión distinta se incluirán las iniciativas de impulso y las de carácter legislativo. Ambas sesiones tendrán comienzo a las 9 horas del día fijado para las mismas.”

Disposición Final Primera

Publicación

Esta reforma se publicará en el “Boletín Oficial de la Asamblea de Madrid” así como en el “Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid”.

Disposición Final Segunda

Ecologistas En Acción Sevillatrada en vigor.

Esta reforma entrará en vigor el mismo día de su publicación en el “Boletín Oficial de la Asamblea de Madrid”.

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Oscar Iglesias, Más desigualdad política y social

Publicado el 23 de Febrero de 2012

MÁS DESIGUALDAD POLÍTICA Y SOCIAL

La reforma laboral aprobada, de manera unilateral y sin ningún tipo de diálogo, por el Gobierno de Mariano Rajoy supone un paso más en la ruptura del contrato social, y la consolidación de un camino que llaman de reformas, cuando lo que de verdad significa es la destrucción de derechos que se han ido conquistando durante los últimos dos siglos. El resultado va a ser el incremento de las desigualdades y una ruptura social, que en un principio será individual, y hasta íntima y silenciosa, pero que poco a poco se irá organizando y haciendo colectiva, ya sea a través de los partidos políticos y sindicatos, o a través de unos nuevos movimientos sociales que surjan en nuestra sociedad.

La pregunta es hasta cuándo van a aguantar los ciudadanos estos desmanes para garantizar que una elite económica continúe con sus privilegios y aumentando su riqueza y poder, mientras a cada vez más amplias capas de la población se las margina y expulsa hacia la miseria.

Uno de los elementos que determinan la calidad de toda democracia es el grado de implicación política de los ciudadanos. Cuanto mayor es la participación de la ciudadanía mayor es el beneficio para el sistema. Mientras que el alejamiento de la población, ya sea por decisión propia o por los obstáculos que se establecen desde el poder, afecta de manera importante al modelo democrático de sociedad.

En España existe una desigualdad política cada vez más evidente fruto de una segmentación por razones de sexo, edad, estudios, clase social, ocupación, que divide a los ciudadanos en dos grupos muy diferenciados.

Una minoría de la población que muestra mucho interés por la política. En este grupo aparece un perfil de ciudadano, más hombres que mujeres, con edades comprendidas entre los 46 y los 60 años, con estudios medios y superiores, con situación económica ventajosa (clase alta) y posición laboral media/alta, que reside en grandes núcleos de población. Se puede constatar, que cuantos más ingresos y nivel educativo mayor interés por la política y por la participación. A mayor nivel educativo más facilidad para interpretar la información y a más recursos económicos más posibilidades de disponer de tiempo para participar y asumir los costes de dicha participación.

Una mayoría de la población que muestra escaso interés por la política. La mayoría de la población, con poco o ningún interés por las cuestiones políticas aparece representada por un mayor número de mujeres, mayores de 60 años, jóvenes, personas con pocos estudios, clase obrera, parados y obreros, habitan preferentemente en pequeños y medianos municipios, más en zonas rurales, no suelen pertenecer a ningún tipo de asociación ni participar en las elecciones con su voto.

La minoría que participa impone sus prioridades a la mayoría hasta ahora silenciosa que las sufre. Pero esta realidad esta cambiando y lo va a hacer con más rapidez de la que cree el Gobierno del Partido Popular.

El “tsunami” social traerá como consecuencia una amplia movilización de esa mayoría de la población, que hasta estos momentos tenían poco interés por la política e insuficiente actitud crítica hacia las elites políticas y económicas.

El momento ha llegado y para ampliar la calidad de nuestra democracia y nuestro derechos necesitamos de un PSOE que canalice este viento de cambio a favor de la libertad, la igualdad y la justicia social.

Óscar Iglesias

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Oscar Iglesias, Lento pero viene

Publicado el 23 de Febrero de 2012

LENTO PERO VIENE

Vivimos en una sociedad de contrastes. Por una parte, la mitad de la población del planeta consume de manera compulsiva, sin importarle que esa actitud esté acabando con los recursos del planeta, y sin ningún tipo de pudor, o más bien con exhibición de los más ricos a la hora de gastarse, por ejemplo, 6.417 dólares en un botella de champán Louis Roederer Cristal 1989 o 4.813 dólares en un Dom Perignon 1982. Mientras, la otra mitad de la población pasa muchas dificultades. Casi mil millones de seres humanos se van a dormir con hambre, más que a principio de los años 70 y con todo el crecimiento de la riqueza que se ha producido en estas décadas. Otros dos mil millones de personas tienen una dieta carente de minerales y vitaminas esenciales. Nueve millones de niños mueren antes de cumplir los cinco años, un millón más que en el año 2008.

Ante estas dos realidades, que nos muestra un presente de desigualdades, los ciudadanos tienen que reaccionar y decidir activamente en qué sociedad quieren vivir y a qué cosas hay que dar más importancia en las mismas. Si al consumismo, o a llegar a lo más alto en la escala social a cualquier precio; o por el contrario, queremos una sociedad donde de forma prioritaria se favorezca la igualdad y las políticas de nuestros gobiernos vayan encaminadas en esa dirección.

Esta es la cuestión, porque como dice Mario Benedetti “Lento viene el futuro, lento pero viene”. Y ante esa llegada, no podemos seguir encerrados en la ilusión consumista de un presente que cada vez nos esclaviza más, con la promesa de mejoras materiales individuales que nunca llegan, y sirven de escusa para lentamente ir licuando derechos que tanto sacrificio y tiempo costó conquistar.

Dos hechos nos tienen que llevar al optimismo. El primero, es que cuando a los ciudadanos se les pregunta a que debería darse más importancia en nuestra sociedad, son mayoría los que opinan que favorecer la igualdad debe ser la prioridad, frente a las personas que creen que debería darse más importancia a llegar a lo más alto posible. El segundo, es que más de la mitad de los ciudadanos opinan que el Estado sí debe intervenir en la economía.

Estos datos confirman que los valores colectivos priman en la identidad de la mayoría de los ciudadanos sobre el individualismo. Pero también reflejan que las prioridades mayoritarias de los ciudadanos difieren de las actuaciones políticas que han venido realizando los distintos gobiernos elegidos democráticamente con el voto de los ciudadanos, que en muchos casos han contribuido de forma activa a que el papel del Estado en la economía sea cada vez más subsidiario, como consecuencia del triunfo en las últimas décadas del pensamiento neoliberal.

Superar la sima, que en la práctica existe entre el poder político y las preferencias mayoritarias de la ciudadanía, es posible mejorando y aumentando el interés sobre la política y la participación en amplias capas de la población que muestran escaso interés por la política y por la participación. Solo una mayoría activa, que demanda políticas que produzcan más igualdad en la sociedad, podrá vencer a una élite económica y política que utiliza a los gobiernos para favorecer sus intereses.

“lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar”

Óscar Iglesias

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