Oscar Iglesias: Todos con Haití
El terremoto que ha asolado Haití, causando un número terrible de víctimas y una destrucción material incalculable, representa una enorme tragedia para ese país y, desde luego, un desafío a la Comunidad Internacional, que debe empeñarse en poner todos los medios a su alcance para socorrer a los heridos, buscar a los desaparecidos y facilitar cuanta ayuda humanitaria de emergencia sea menester. Así lo han hecho ya la Unión Europea –gracias a la eficaz gestión de la Presidencia Española del Consejo y de la Alta representante para la Política Exterior- y nuestro país, empezando por el Gobierno central y siguiendo por el resto de administraciones públicas y sociedad civil.
Contra la fuerza desatada de la naturaleza, el hombre tiene en sus manos la posibilidad de construir, gracias al desarrollo sostenible y la construcción de una auténtica seguridad humana, los medios para paliar lo que los fenómenos naturales pueden causar. Haití, uno de los países más pobres del Planeta, ha vuelto a ser la demostración brutal de que la pobreza y el subdesarrollo son los mejores aliados de los terremotos. Si no podemos parar la fuerza de los elementos, al menos hagámosle frente con la obligación de que todos los seres humanos vivan dignamente, porque esa será su mejor protección frente a lo que no se puede evitar.
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Publicado el 16 de Enero de 2010 a las 6:29
Las imágenes de prensa y televisión con las personas deambulando de un sitio a otro como muertos vivientes y los cadáveres hacinados en las calles son aplastantes, mas que el terremoto en si, aunque hoy tengamos la gran alegría de ver en una fotografía en todos los medios de información mundiales a uno de nuestros bomberos rescatando a un niño.. Pero dentro de mi crece la rabia cuando poco a poco te vas informando de la historia de ese país abandonado de la mano de Dios (sic) donde más de la media de la población intenta vivir con 0.70 céntimos de euro al día.
Esta semana en un programa de radio escuchaba a Vicente Romero (http://www.vicenteromero.com) contar como un cámara de televisión tras grabar las escenas inenarrables y horribles que estaba viendo hace años después de uno de los huracanes sufrido por Haití decía lo siguiente: Ya le puedo contar a mis hijas donde esta y como es el infierno.
Que ha ocurrido para que este país haya llegado a esta situación, si Haití no siempre ha sido pobre; más aún, siempre fue rico, hasta que lo saquearon, Francia, España y Estados Unidos, ¡lo hicieron pedazos, lo hicieron añicos!
Haití, es un pueblo ocupado hoy en día, de nuevo, y sigue siendo empobrecido. Y la ayuda no fluye; no es noticia en el mundo, que cada año en Haití mueren 26 mil niños menores de 5 años… ¡y mueren de hambre, cada año, hoy en día! Pero eso no es noticia. Es noticia el terremoto, dentro de una semana, cuando se acaben las historias morbosas, Haití dejará de ser noticia, y ese pueblo volverá a pasar al olvido, porque es un país pobre sin riqueza que expoliar y en una zona no estratégica del mundo occidental, por mucho que ahora los americanos envíen 10000 soldados, no en misión de guerra, sino con la misión de rescatar y reconstruir el país (Sic).
Es posible que con la miseria de unos pocos las empresas en este caso de la construcción, salgan de la crisis haciendo edificios oficiales que soporten los terremotos en Haití, pero que pasará con esas miles y miles de personas que vivían con 0.70 céntimos de euro al día, ¿también tendrán una vivienda y una posibilidad, aunque mínima de mejorar su calidad de vida? Volveremos a hablar de Haití en el próximo terremoto o huracán que pase por allí.
Eulogio Fernández